Friday, August 11, 2006

Canción jazz / Jazz Song

Esta canción hubiera sido de nosotros,
la hubiésemos bailado alma a alma
enjaulados entre nuestros brazos,
pero el destino o la química invisible
-desconocido verdugo de los amantes-
nos dio una noche más, una noche de aire,
otra noche alegremente funesta.

En el intocable silencio de la luna
pasean mis ojos mirando los tuyos,
velos temblar,
mira como dibujan tu rostro en los suyos.
Si tan sólo el reflejo, si tan sólo
tus labios transparentes, tus manos de rosas...

Sí, tan solo...

En el fondo impenetrable de esta música
vibran las notas, tiritan las notas,
siéntelas como tiemblan,
escucha como se convierten en otra música
mientras sube mi corazón a las pléyades
a dejarle ofrendas a tus besos perdidos.

Jazz Song
This song should have been ours,
we could have danced to it soul to soul
locked-up in our arms,
but destiny or the invisible chemistry
-unknown executioner of lovers-
gave us one more night, a blank night,
another happily ill-fated night.

In the untouchable silence of the moon
my eyes walk about looking at yours,
look how they quiver,
see how they portrait your face on theirs.

If only your gleam,
if only your transparent lips,
your hands of roses…

Yeah, so lonely…

In the impenetrable core of this music
notes vibrate, notes shiver,
feel how they tremble,
listen how they become another song,
while my heart goes up to the Pleiades
and leave floral tributes
to your lost kisses.

Carta de estío invernal a una musa indiferente / Wintry Summer Letter to an Indifferent Muse

Espero que estés bien
y el verano te maquille una sonrisa.
Se han apagado varias constelaciones
sin saber nada de tus manos.

Por aquí el invierno
ha declarado un toque de queda
que mis zapatos han acatado sumisamente.

El otro día pensé en ti
cuando cosechaba manzanas en la nieve
y me atreví a prender la computadora
que no me cabía hace varias pléyades.

Ignoro las guerras que se pelean en este mundo
como ignoro tu paradero y tu nuevo peinado.

Quería decirte
que aún toreo en la fiesta del alma,
y que en Octubre
le corte una oreja a la indiferencia,
aunque a veces reniego en esta faena
y se me caiga la pluma de la muleta.

Te cuento que hace estrellas que no veo un día,
la claridad es un don que se me ha negado,
la noche es lo único que reina en mis labios,
como reinan picos de botella y cientos de cigarros.

Wintry Summer Letter to an Indifferent Muse
I hope that you are fine
and that summer draws you a smile.
Many constellations have disappeared
without knowing anything from your hands.

winter has declared a curfew
that my shoes have observed submissively.

I thought about you the other day
when I was harvesting apples in the snow,
and I dared to turn on the computer
that have not fitted me
for many Pleiades.

I disregard all the wars fighting in the world,
as I ignore your whereabouts
and your new haircut.

I just wanted to tell you that
I still fight the soul corrida,
and, in October, I cut an ear
to indifference,
even if sometimes I grumble about this profession
and I drop my pen out of my muleta.

It’s been so many stars since I last saw brightness,
clarity is a gift that has been denied to me,
night is the only queen reigning my lips.
as well as bottle spouts and hundreds of joints.

Ciudad en blanco

Una nieve forastera teje su albor sobre las calles,
equivocada, haciendo retractarse a los científicos.
Las veredas se declaran en huelga
y las ventanas se adornan con sus mejores mininos.
El otoño septentrional, simulado como un augurio
articula su frío hechizo.

Diez de la noche.

La soledad es reina de esta parte del mundo.

Un perro de nieve vagabundea en mi jardín
con las manos en los bolsillos olfateando,
lamiendo galerías de soledumbre
donde sólo viven arces, manzanos,
fantasmas del estío.

Este vecindario no es más que un refugio
de extraviados solares,
exiliados de ideologías,
también de vestigios.

En las lunas de los automóviles,
Poliahu se contempla en su mar de narcisismo,
voltea y me mira.


Yo, que nunca tuve una diosa
ahora la extraño.

Recuerdo de un día autumnal / Memory of an Autumnal Day

después de tantos años y una guerra,
todo es como entonces.

Luis García Montero

Tú llegaste a mí un día de repente
y contigo la estrella del insomnio,
las ojeras de la angustia
y el roído del deseo,
todo ya hace muchos meses.

Aún siguen los mismos carteles en las vidrieras,
las mismas sillas en los salones vacuos de las clases,
los mismos ojos idénticos que nos espían
detrás de las cámaras de seguridad.
Todo continúa igual, nada ha cambiado,
ni siquiera tu peinado, ni tu acento exótico
al pronunciar mi nombre.


Era un enero gastado y blanco, frío,
como la manera en que nos presentamos,
sin palomas,
ni cisnes:
eran tus ojos contra los míos
siempre algo volados.

Tú apareciste secreta,
salida de algún jardín del tiempo,
jugando a ser el suspiro de una rosa,
vestida de violeta y con aroma a limón
ocultando en los muslos
todos tus antiguos amos.

He buscado tu mirada en todas mis amantes,
el quasar que se oculta en tu belleza furtiva,
la entropía de tus pestañeos
cuando te hablaba de esa cosa
a la que llaman amor,
pero todo ha sido en vano.

Por eso te pregunto ahora
si vale la pena seguir buscando heridos
entre la guerra perdida
de tratar de conquistarte
o si debo dejarme morir
como la nieve delgada
de marzo entre mis manos.

Cinco minutos para que llegues.

Siento en las manos
el peso fluvial de tu sonrisa,
el morder de los gigantes rojos en tus ojos.

No soporto más.

Iré al baño a refrescarme las palabras
y cuando regrese
estarás de nuevo aquí,
como la primera vez,
súbitamente tú,
sin maquillaje,
ni discursos plásticos,
y yo sólo jugaré a no verte,
jugaré a esperarte.

Memory of an Autumnal Day

after so many years and a war,
everything is like then.

Luis Garcia Montero

You arrived to me
one day so suddenly
and with you the star of insomnia,
the rings of anguish under my eyes,
and the gnaw of desire,
many months ago already.

There’s still the same posters on the
stained-glass windows,
the same chairs in the vacuous classrooms,
those identical eyes that spy on us
behind the security cams.
Everything is the same,
nothing has changed,
neither your hair style,
nor your exotic accent
when you pronounced my name.


It was a used October, white and cold,
like the way we introduced to each other,
without doves,
or swans:
it was your eyes against mine
always a little dreamy.

You appeared secretly,
come-out of some garden of time,
playing to be the sigh of a rose,
dressed like a violet and lemon aroma,
hiding in your thighs
all your former lovers.

I have searched your glance
in all my mistresses,
the hidden quasar of your furtive beauty,
that entropy of your blinking eyes
when I spoke to you
about that thing called love,
but everything has been futile.

And that is why I ask you now
if it is worth to look for casualties
in the lost word of trying to seduce you,
or if I have to let myself die
as the thin March snow
in my palms.

Five minute before you arrive.

I feel in my hands
the river-like gravity of your smile,
the biting of the red giants in your eyes.

I cannot bear no more.

I’ll go to the washroom and refresh my words,
and when I’ll be back,
you’ll be here again,
like the first time,
suddenly you,
without makeup,
or plastic speeches,
and I won't play to look at you.
I’ll just play to wait for you.

Thursday, August 03, 2006

Eterismo / Etherism

Yo no existo.

Sólo existes tú y millones de árboles,
días que pasan como nubes,
comiéndose las horas,
exiliando en la nada
la tarde de este espacio.

Las calles son ojos que se nublan,
rodeadas de guadañas,
lágrimas que reptan tejiendo abanicos.

Frente a la noche de cal y de jazz,
las imágenes se acumulan
en un estanque de cientos de siglos,
bebiendo el sudor geodésico de la impotencia,
afilando el hacha que tallo el principio.

No soy más que la nada
que juega con estas palabras,
un agujero agujereado
por el ácido de la ceniza,
un cañón sin lubricar
con balas de distinto calibre.


I do not exist.

There’s only you and million of trees,
days going by like clouds,
swallowing hours,
exiling in shallowness
the evening of this space.

Streets are eyes clouding over,
surrounded by scythes,
tears slithering, weaving derricks.

In this night of quicklime and jazz,
memories pile up
into a pond of hundreds of centuries,
sipping the geodesic sweat of impotence,
sharpening the axe that carved the origin.

I’m nothing but the shallowness
that toy with these words,
a hole hollowed
by the acid of ashes,
a non-lubricated barrel
with bullets of different calibre.

Óleo nocturno / Night Oil Painting

Llega la medianoche
y la luna a medio comer
me mira sentada en una nube.

Me pregunto dónde estarás,
en que segundos tejerás espacios.
La noche aplaude y hace frío.
Sobre mí vuelan satélites espías
como tus últimas palabras.

Un esperpento mal clonado
de la reina de los sueños
se sienta en mis ojos,
pero ni el vino negro
ni los barbitúricos hacen efecto.

Y me pierdo en un viaje de musgo
navegando tus ojos y tus manos.

Te invento una ventana de hielo.
Cortinas de nieve acarician tu rostro.
La noche se consume en humo azul.
El secreto de las paredes gotea poco a poco.

Yo te pienso.

Te quiero regalar un universo
donde sólo vivan quimeras
que cuiden de tus horas.
Pero mis dioses no están seguros
de que me leas.

Night Oil Painting

Midnight arrives
and a half-eaten moon
looks at me sitting down on a cloud.

I wonder where you’d be,
in what far seconds you’d knit spaces.

Night claps its freezing hands,
it is cold down here.
Spy satellites flight above me
like your own last words.

A strange badly-cloned Queen Mab
stands up on my eyes,
but neither black wine
nor barbiturates
make effect.

And I get lost in a voyage of moss
navigating your eyes and your lost hands.

I invent you an iced window.
Snow curtains caress your face.
Night consumes itself in blue smoke.
The secret of the walls drips little by little.

I think about you.

I want to give you a universe
full of chimeras that look after you.
But my gods aren’t convinced
that you’d read this.
Locations of visitors to this page Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 2.5 License.